Tras dejar de cumplir sus funciones
como matadero en los años
setenta, tuvo diferentes usos
hasta que, al final de la década
de los años noventa, sufrió
una intensa rehabilitación
para albergar su uso actual como
Casa de las Ciencias. Como tal,
fue inaugurada el 22 de abril
de 1999.

Actualmente un gran vestíbulo
sirve como distribuidor para acceder
a las distintas dependencias de
la Casa de las Ciencias. En la
planta baja se encuentran cuatro
salas de exposiciones temporales.
En la primera planta, a la que
se accede por una escalera volada
desde el vestíbulo, hay una sala
de conferencias, aulas y talleres.
